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¿Qué causa dolor después de un reemplazo total de rodilla?

La cirugía de reemplazo de rodilla es uno de los tratamientos más eficaces para la artritis severa de rodilla y ayuda a miles de personas a recuperar su movilidad cada año. Pero para algunos, el alivio no dura o nunca llega por completo. Si tiene dolor después de un reemplazo de rodilla, no está solo. Algunos pacientes reportan dolor continuo meses después de la cirugía.

Entender las posibles causas del dolor después del reemplazo de rodilla y saber cuándo buscar ayuda puede ayudarle a retomar el camino y evitar sufrimiento innecesario.

Qué es normal y qué no después de un reemplazo de rodilla

La recuperación después de un reemplazo total de rodilla suele seguir una línea de tiempo predecible: 

  • Semanas 1 a 2: Los moretones y el dolor alrededor de la incisión son comunes y por lo general se controlan con hielo, elevación y los medicamentos recetados.
  • Semanas 3 a 6: La hinchazón empieza a bajar. Mejora la distancia que puede caminar y el dolor normalmente baja a niveles menores que antes de la cirugía.
  • Meses 3 a 6: Es de esperarse algo de rigidez leve en la mañana o después de descansar mientras los tejidos se remodelan, pero un dolor fuerte o que empeora no lo es.

A los seis meses, la mayoría de los pacientes debería poder caminar sin parar, subir escaleras con más facilidad y dormir toda la noche sin molestias importantes. La recuperación completa puede tardar hasta un año. 

Dolor detrás de la rodilla – qué significa

Muchos pacientes preguntan específicamente: “¿Qué causa el dolor detrás de la rodilla después de un reemplazo total de rodilla?”

En algunos casos se debe a problemas mecánicos como:

  • Tendinitis de los isquiotibiales (irritación donde el isquiotibial se inserta detrás de la rodilla)
  • Irritación del tendón poplíteo, que puede causar molestia localizada con el movimiento
  • Quiste de Baker, un saco lleno de líquido que se hincha y presiona detrás de la articulación

En otros casos, el dolor puede ser señal de mala circulación. Una condición llamada enfermedad arterial periférica (EAP) reduce el flujo de sangre a la pierna y provoca calambres o un dolor profundo en la parte de atrás de la rodilla o en la pantorrilla al caminar. Este tipo de dolor, conocido como claudicación, por lo general mejora con el reposo y es una señal clásica de arterias estrechadas.

Causas comunes de dolor después de un reemplazo total de rodilla

La mayoría de las personas tiene menos dolor y mejor movimiento después del reemplazo de rodilla, pero algunas siguen con molestias después de la cirugía. Estas son algunas de las causas más comunes de dolor después de un reemplazo total de rodilla:

Inflamación e hinchazón

Esto es normal y esperado justo después de la cirugía, y puede durar de varias semanas a meses mientras el cuerpo sana.

Irritación o lesión de un nervio

Los síntomas suelen aparecer temprano y pueden mejorar en dos a seis meses conforme los nervios sanan, pero en algunos casos pueden durar más.

Infección

Las infecciones tempranas ocurren a las pocas semanas de la cirugía. Sin embargo, las infecciones pueden aparecer meses o incluso años después, muchas veces porque bacterias entran al torrente sanguíneo desde otra parte del cuerpo.

Factores psicológicos

Los sentimientos de tristeza, ansiedad o depresión pueden surgir en cualquier momento, incluso en los primeros días después de la cirugía por el dolor, la dependencia o la reacción a la anestesia, y pueden contribuir a la percepción de dolor crónico.

Nervios demasiado sensibles

Algunas personas ya tienen los nervios sensibles antes de la cirugía, y otras desarrollan este problema si el dolor o la inflamación duran demasiado después del procedimiento. Esto puede hacer que el sistema nervioso reaccione de más y que sensaciones normales se sientan más dolorosas de lo que deberían.

Por qué le puede seguir doliendo meses después de la cirugía

Aunque el implante esté estable, el dolor puede regresar o continuar meses o años después de la cirugía. Estas son algunas causas comunes:

Problemas de la rótula (patelares)

El mal deslizamiento de la rótula o su alineación pueden causar dolor en actividades como subir escaleras o estar de pie.

Desalineación de los componentes

Pequeños cambios en la posición del implante pueden causar presión despareja y provocar dolor agudo, atoramiento o chasquidos al moverse.

Inestabilidad o sensación de que la rodilla “se va”

Los ligamentos flojos o el desequilibrio de la articulación pueden hacer que la rodilla se sienta inestable, sobre todo durante la actividad.

Aflojamiento del implante

Con el tiempo, el implante puede aflojarse del hueso y causar un dolor profundo y molesto, además de la sensación de que la articulación no está firme.

Si los nervios están dañados o irritados, puede seguir habiendo ardor o sensaciones punzantes aunque no se vea ningún daño.

Sobrecarga mecánica

El peso de más, los músculos débiles o una diferencia en el largo de las piernas pueden forzar la articulación y causar dolor con el uso normal.

EAP

La reducción del flujo de sangre a la pierna puede causar dolor profundo o calambres detrás de la rodilla o en la pantorrilla al caminar, que se alivian con el reposo.

Tejido cicatricial (artrofibrosis)

Aunque la formación de tejido cicatricial empieza de inmediato, el exceso de tejido cicatricial que causa rigidez o dolor importante suele notarse en las semanas o meses después de la cirugía, conforme avanza la rehabilitación.

Cuándo llamar a su médico por el dolor del reemplazo de rodilla

Debe buscar atención médica pronto si tiene: 

  • Dolor o hinchazón que empeora de repente
  • Enrojecimiento, calor o secreción cerca de la incisión
  • Fiebre de más de 100.4 °F (38 °C) o escalofríos
  • Nueva tensión o hinchazón en la pantorrilla (que podría indicar un coágulo)
  • Un “tronido” seguido de dificultad para estirar la pierna o apoyar el peso en ella

Ante cualquiera de estas señales preocupantes, debe comunicarse con su médico de inmediato. 

Qué puede hacer para manejar el dolor de rodilla continuo

Movimiento terapéutico

La terapia física dirigida, incluso meses después de la cirugía, puede mejorar la fuerza y reducir el estrés en la articulación. Enfóquese en ejercicios para la cadera, el centro del cuerpo y el equilibrio para apoyar la nueva articulación.

Tratar el dolor de nervios

Si su dolor se siente como ardor o como una corriente eléctrica, considere hablar con su médico sobre tratamientos para el dolor de nervios. La duloxetina, la gabapentina o la pregabalina pueden reducir la molestia y ayudar a evitar el uso de opioides a largo plazo.

Revisar la circulación

Si su dolor aumenta al caminar y se alivia con el reposo, puede deberse a la EAP. Un ultrasonido Doppler rápido y no invasivo puede usarse para evaluar el flujo de sangre.

Medicamentos

Los medicamentos de venta libre, como el acetaminofén o los AINE (incluidos el ibuprofeno y el naproxeno), pueden ayudar con el dolor. Para los brotes, se puede considerar el uso por poco tiempo de medicamentos más fuertes o bloqueos de nervios. Siga siempre las indicaciones de su médico.

Pruebe remedios caseros sencillos

Las compresas frías, la elevación y las medias de compresión ajustadas (no apretadas) ayudan a bajar la hinchazón. La respiración profunda y las técnicas de relajación también apoyan el proceso de sanación.

Embolización de las arterias geniculares (GAE)

Embolización de las arterias geniculares (GAE) es un procedimiento ambulatorio mínimamente invasivo que al principio se usaba para aliviar el dolor de la artritis de rodilla bloqueando los vasos sanguíneos pequeños que causan inflamación. Ahora también se usa para tratar el sangrado repetido dentro de la articulación de la rodilla (hemartrosis recurrente) después de una cirugía de reemplazo de rodilla. 

Durante el procedimiento, un cirujano vascular certificado por el consejo médico introduce un catéter muy pequeño en las arterias que alimentan la articulación de la rodilla e inyecta partículas microscópicas para bloquear los vasos que alimentan la inflamación. Al bloquear los vasos sanguíneos que causan el sangrado, la GAE puede reducir el dolor y la hinchazón sin necesidad de una cirugía mayor.

En resumen

El dolor persistente después de un reemplazo de rodilla no siempre significa que algo anda mal, pero nunca se debe ignorar. En Empire Vein & Vascular Specialists, nuestro equipo de especialistas certificados por el consejo médico ofrece evaluaciones completas y opciones de tratamiento innovadoras, incluidos procedimientos avanzados como la GAE. Aceptamos la mayoría de los seguros, incluidos Medicare, PPO, HMO e IEHP.

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