Si vive con dolor crónico de rodilla, ¿cómo saber si necesita un reemplazo de rodilla? Para algunos, la respuesta es clara: dolor diario, movimiento limitado y radiografías que muestran artritis de hueso con hueso. Pero para muchos otros, la decisión no es tan sencilla. Puede que lo esté manejando relativamente bien, aunque su rodilla no esté perfecta. Entonces, ¿cómo saber si sus síntomas significan cirugía, o si la puede posponer sin riesgo?
Entender las señales de que necesita un reemplazo de rodilla y saber cómo identificar si necesita cirugía de rodilla le puede ayudar a tomar la mejor decisión para su salud y su estilo de vida.
7 señales de que quizá no necesite un reemplazo de rodilla
Aquí tiene siete señales de que su osteoartritis (OA) de rodilla todavía se puede manejar sin cirugía. Estas señales le pueden ayudar a saber si necesita un reemplazo de rodilla y cuándo no.
1. Su dolor se controla con medicamentos de venta libre
Si puede aliviar las molestias con medicamentos como acetaminofén o ibuprofeno, es buena señal. Los AINE (antiinflamatorios no esteroideos) pueden reducir la inflamación y dar alivio a muchas personas con artritis de rodilla leve o moderada. Si no necesita medicamentos recetados más fuertes ni toma analgésicos a diario solo para funcionar, puede que sus síntomas todavía no requieran un reemplazo de rodilla.
2. Todavía puede mantenerse activo
Si todavía puede caminar, trabajar en el jardín, hacer ejercicio ligero, subir escaleras o levantarse de una silla con poca ayuda, lo más probable es que su movilidad esté intacta. Estas capacidades sugieren que la articulación de su rodilla todavía tiene suficiente función y estabilidad para posponer la cirugía.
Por otro lado, si la rigidez o el dolor de rodilla le impiden moverse con frecuencia o lo hacen evitar tareas básicas, podría ser señal de que se está acercando a necesitar ayuda quirúrgica.
3. El ejercicio y la pérdida de peso ayudan a reducir su dolor
Cuando los cambios en el estilo de vida hacen una diferencia notable, es una fuerte indicación de que el tratamiento conservador está funcionando.
El ejercicio regular, sobre todo los ejercicios que trabajan los cuádriceps y las caderas, también puede ayudar a reducir el dolor de la artritis y mejorar la función de la articulación.
4. Las inyecciones o los tratamientos tópicos todavía le dan alivio
Si tratamientos como las inyecciones de corticosteroides, las inyecciones de ácido hialurónico o el gel de diclofenaco le dan meses de beneficio, es buena señal de que la cirugía no es urgente.
Las inyecciones de corticosteroiinyecciones d pueden reducir la inflamación y dar alivio temporal del dolor, que a veces dura de varias semanas a unos meses. Inyecciones de ácido hialurónico pueden ayudar a lubricar la articulación, sobre todo en las etapas más tempranas de la artritis. Los AINE tópicos de venta libre, como el gel de diclofenaco, pueden aliviar las molestias de la articulación sin efectos secundarios sistémicos.
5. Las imágenes muestran daño leve o moderado en la articulación
Le puede sorprender saber que la cantidad de dolor que siente no siempre coincide con lo que muestra su radiografía o su resonancia magnética. Algunas personas con artritis avanzada tienen muy poco dolor. Otras con daño estructural mínimo pueden sentir molestias intensas.
Si su doctor determina que el espacio de su articulación sigue siendo adecuado y que no hay contacto importante de hueso con hueso ni deformidad, la cirugía puede no ser necesaria.
6. Tiene buen rango de movimiento
Otra forma de saber si puede posponer la cirugía es evaluar su rango de movimiento. ¿Puede doblar la rodilla más de 90 grados? ¿Puede estirarla por completo? Si es así, la función de su articulación todavía es relativamente buena.
Las personas que no pueden estirar ni doblar la rodilla por completo suelen tener dificultades para caminar, estar de pie y hacer las tareas diarias. Cuando la rigidez se vuelve severa y no mejora con terapia, la cirugía puede ser necesaria. Sin embargo, si todavía se mueve bastante bien, sobre todo con terapia física, puede que la cirugía aún no sea necesaria.
7. Tiene menos de 60 años o quiere posponer la cirugía por razones de estilo de vida
Los reemplazos de rodilla por lo general duran de 15 a 25 años. Si tiene menos de 60, su doctor puede recomendarle esperar lo más posible antes de reemplazar la articulación. Eso es porque los pacientes más jóvenes tienen más probabilidad de necesitar una segunda cirugía más adelante, conocida como revisión, que suele ser más compleja.
Además, si es muy activo, viaja con frecuencia o tiene compromisos de trabajo o de familia que hacen difícil una recuperación larga, quizá quiera posponer la cirugía.
Cuando los tratamientos sin cirugía ya no funcionan
Llega un momento en que los tratamientos conservadores simplemente ya no funcionan. Eso no significa que haya fallado; solo significa que su artritis avanzó. Fíjese en estos síntomas de que necesita un reemplazo de rodilla:
- Dolor persistente, sobre todo de noche: El dolor que no lo deja dormir o que aparece incluso en reposo es una señal de alerta importante.
- Dificultad para hacer las tareas de todos los días: Si le cuesta pararse, caminar, conducir o cuidarse a sí mismo, la cirugía podría ser el siguiente paso.
- Hinchazón frecuente o inestabilidad de la articulación: Si su rodilla se hincha seguido o le falla de repente, puede ser señal de que el daño estructural está empeorando.
- Las inyecciones ya no ayudan: Si las inyecciones de esteroides o de gel ya no le dan alivio, o el efecto se pasa rápido, puede ser momento de buscar una solución más permanente.
Si estos problemas interfieren con su vida la mayoría de los días de la semana, son señales de que necesita cirugía de rodilla. Hable con su especialista en ortopedia sobre sus opciones.
Tomar la decisión: cirugía de reemplazo de rodilla
Pero, ¿cómo saber cuándo hacerse la cirugía de rodilla? No hay una sola prueba ni una lista de requisitos. La decisión es personal y se basa en sus síntomas, su función, sus metas y su salud en general. Así la puede abordar:
Hable con su cirujano ortopédico
Evaluará su dolor de rodilla, su rango de movimiento, los resultados de su radiografía o resonancia magnética, y qué tan bien está respondiendo al tratamiento. Esto ayuda a determinar si la cirugía es apropiada o si se deben continuar las opciones sin cirugía.
Entienda el procedimiento
Pregunte sobre el reemplazo total o parcial de rodilla, las opciones mínimamente invasivas y los tiempos de recuperación. Saber qué esperar le ayuda a sentirse más preparado y con más confianza en su decisión.
Prepárese físicamente
Los estudios han mostrado que hacer ejercicio y fortalecer los músculos antes de la cirugía puede mejorar los resultados y acelerar la recuperación. Bajar el peso extra también puede reducir los riesgos de la cirugía y mejorar su movilidad después de la operación.
Piense en el momento
¿Tiene tiempo libre para la recuperación? ¿Tiene ayuda en casa? ¿Se puede comprometer a la terapia física durante varios meses después de la cirugía? El reemplazo total de rodilla requiere tiempo y paciencia, pero la recompensa puede ser una gran mejora en su calidad de vida.
Aunque decidir si se hace o no la cirugía de rodilla puede sentirse abrumador, por lo general es un proceso gradual. Entender la diferencia entre los retrocesos a corto plazo y los cambios a largo plazo le puede ayudar a tomar la decisión correcta.
Reflexiones finales
Si vive con dolor de rodilla, no suponga que la cirugía es su única opción. Muchas personas pueden evitar o posponer el reemplazo de rodilla con la combinación correcta de tratamientos, movimiento y apoyo.
En Empire Vein & Vascular Specialists ayudamos a los pacientes a explorar todas sus opciones, desde cambios en el estilo de vida hasta procedimientos innovadores y mínimamente invasivos, antes de recurrir a la cirugía. Nuestro equipo de expertos evaluará sus síntomas, revisará sus imágenes y le ayudará a entender qué sigue. También aceptamos la mayoría de los planes de seguro, incluyendo Medicare, PPO, HMO e IEHP, con clínicas convenientes en todo el sur de California
No espere a que el dolor controle su vida. Llámenos hoy al 1-800-KNEE-CARE o visite nuestro sitio web para agendar su evaluación completa de rodilla.